
Una
historia que a principios del siglo 19 llevo a una dramática pelea este
hecho. Un duelo en un principio entre Thomas Young y Jean-François
Champollion, que se convirtió en una guerra entre Inglaterra y Francia.
Andrew Robinson, el autor, nos relata en este libro “Wie der Hieroglyphen-Code geknackt wurde” la forma en que se descifraron los jeroglifos egipcios.

una segunda instancia también relata la bibliografía de su descubridor,
Champollions. Un científico francés que se dedicaba al arte egipcio. En
sus continuos viajes a Egipto y al valle de los reyes, comparaba
cuidadosamente los jeroglifos de la piedra de rosetta con los jeroglifos
de los templos y las tumbas en el valle.
Decía de sí mismo: «Soy adicto a Egipto, Egipto lo es todo para mí».
La Piedra de Rosetta es
un fragmento de una antigua estela egipcia de granodiorita inscrita con
un decreto publicado en Menfis en el año 196 a. C. en nombre del faraón
Ptolomeo V.
El decreto aparece en tres escrituras distintas: el
texto superior en jeroglíficos egipcios, la parte intermedia en
escritura demótica y la inferior en griego antiguo.
Gracias a
que presenta esencialmente el mismo contenido en las tres inscripciones,
con diferencias menores entre ellas, esta piedra facilitó la clave para
el entendimiento moderno de los jeroglíficos egipcios.
Originalmente
dispuesta dentro de un templo, la estela fue probablemente trasladada
durante la época paleocristiana o la Edad Media y finalmente usada como
material de construcción en un fuerte cerca de la localidad de Rashid
(Rosetta), en el delta del Nilo. Allí fue hallada en 1799 por el soldado
Pierre-François Bouchard durante la campaña francesa en Egipto.

piedra original acabó en posesión inglesa bajo la Capitulación de
Alejandría. Transportada a Londres, lleva expuesta al público desde 1802
en el Museo Británico, donde es la pieza más visitada.
Debido a
que fue el primer texto plurilingüe antiguo descubierto en tiempos
modernos, la Piedra de Rosetta despertó el interés público por su
potencial para descifrar la hasta entonces ininteligible escritura
jeroglífica egipcia, y en consecuencia sus copias litográficas y de yeso
comenzaron a circular entre los museos y los eruditos europeos.
La
primera traducción completa del texto en griego antiguo apareció en
1803, pero no fue hasta 1822 cuando Jean-François Champollion anunció en
París el descifrado de los textos jeroglíficos egipcios, mucho antes de
que los lingüistas fueran capaces de leer con seguridad otras
inscripciones y textos del antiguo Egipto.
Desde su hallazgo la
piedra ha sido objeto de rivalidades nacionales, incluida su
transferencia de manos francesas a británicas durante las guerras
napoleónicas, una larga disputa sobre el valor relativo de las
contribuciones de Young y Champollion a su desciframiento.
El libro “Wie der Hieroglyphen-Code geknackt wurde”
cuenta en forma de narrativa una historia impactante, cautivante que
paso a paso nos aclara uno de los hechos más importantes en la historia
reciente en cuanto a la cultura egipcia.



