Les dejo un interesante artículo de Zehn Games.
Era 1960 y Cornbread solo era un joven de Filadelfia al que,
para captar la atención de la chica que le gustaba, se le ocurrió la
idea de comprar un par de botes de pintura y cubrir las calles con su
nombre.
Pronto y sin ser consciente de lo que iba a provocar,
sus proezas comenzaron a tener repercusión y visibilidad en la prensa,
donde le incitaban a superarse cada vez más con su próxima obra: por
ejemplo, pintar el avión privado de los Jackson 5.
A finales de esos años 60, empezaron a aparecer nombres y logos
dibujados por todas partes de la ciudad, entre ellos el de la paz,
representando los mensajes de lucha social de la militancia negra contra
la policía y la opresión racial.
Los panteras negras.
Un tiempo después, nació la primera generación de grafiteros en los
barrios más pobres de New York; artistas de vida precaria con la
necesidad de expresar y denunciar las injusticias del sistema en las
calles y mostrarle al mundo lo que tenían que decir, haciendo de ello un
modo de vida: aerosoles y hip-hop. Firmaban con un nombre y un número,
que solía significar la calle donde vivían. Cay 161, Eddie 181, Taki 183.



